El agente literario, según la caracterización más generalizada, tiene por función cuidar los intereses del autor, en consecuencia el agente literario de hoy debe ser un aliado estratégico del editor. Porque siéndolo, es como mejor podrá defender los “intereses” de sus escritores.
Y digo esto porque no siempre fue así, muchas veces el agente literario fue visto por algunos editores como el enemigo, pero afortunadamente este tipo de relación ha cambiado.
Ahora bien ¿cuáles son los intereses de un escritor?
Años atrás muchos autores se conformaban con recibir un suculento anticipo por su obra a publicar, sin embargo hoy día, otros factores influyen en la búsqueda de la editorial apropiada. Y probablemente es mucho más importante la negociación por las regalías que cobrará un autor, que el anticipo.
Cuidar los intereses de un autor consiste en:
• Encontrar el mayor número de lectores posible.
• En la mayor cantidad de países e idiomas que se pueda.
• Que el canal de distribución de la editorial sea óptimo.
• Qué tipo de ediciones se harán.
• Cuáles derechos subsidiarios explotará.
• Que el departamento de marketing promocione el libro correctamente.
• Cómo están sus libros exhibidos en el Punto de Venta.
• Cuánto demora en reponer y en reimprimir los libros.
• Qué canales comerciales trabaja.
Cada libro es un producto individual que requiere, por lo tanto, un tratamiento editorial diferente a otro libro. Por supuesto, hay casos en que entra en juego la política interna de la editorial, cuando un editor se hace de una obra de gran venta y éxito asegurado de antemano, sabe que la misma le permitirá cobrar las cuentas atrasadas de los libreros, ganar espacio de mercado a la competencia, estimular a su fuerza comercial, y ganar publicidad en los medios. A veces se pagan anticipos exageradamente altos por un autor o una obra, con estos objetivos.